DONACIÓN DE:
Hermano Jonny
Hermano Nivardo
Gunfigters
Como Caballeros de la Blanca Milicia de Cristo y conforme a los preceptos divinos, estamos obligados a amar a nuestros prójimos como a nosotros mismos, y por consiguiente, a tener sus miserias por nuestras y apiadar nos de él como de nosotros mismos y tener misericordia de nuestros hermanos como quisiéramos que la tuvieran de nosotros mismos.
Porque la caridad cristiana es reflejo de la providencia de Dios, es madre de todos los necesitados de la tierra, que ella adopta por hijos y no existe una sola llaga o dolor en el mundo para la cual la caridad no tenga consuelos. Ella armoniza la riqueza con la pobreza, enseñando al que tiene a dar y ser misericordioso, e inspirando al pobre a tener sentimientos cristianos que le hagan amar su condición de humilde, pues esa misma condición fue la que nuestro Señor tuvo en el mundo.